Una de las piezas fundamentales del proyecto del Grupo Operativo COMPO – NERPIO, es la preparación de pilas de compostaje en las que medir parámetros como conductividad y pH.
Para definir qué mezcla de ingredientes es la idónea para conseguir un compost de calidad que, posteriormente pueda ser utilizado en cultivos agrícolas locales, se han formado 3 pilas de compostaje con las siguientes mezclas de ingredientes:
- Compost A: residuos ganaderos (estiércol) y restos agrícolas (paja y residuos de poda de nogal)
- Compost B: fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos locales y residuos agrícolas
- Compost C: residuos ganaderos, fracción orgánica de los residuos solidos urbanos locales y residuos agrícolas

Sobre estas 3 pilas de compostaje, es necesario llevar un control diario de algunas variables como temperatura, humedad y condiciones ambientales en el exterior.
La toma diaria de estos datos, nos aporta información de cómo va evolucionando el compost, y también nos indica en qué momento es necesario realizar un volteo del mismo o un riego.


Pasadas unas semanas, se comenzarán a realizar análisis físico – químicos, microbiológicos y de fitotoxicidad para conocer las propiedades de cada uno de los tipos de compost elaborados y finalmente, seleccionar el más adecuado para su aplicación en campo



